Luang Prabang es el principal destino turístico del norte de Laos y el punto mejor conectado tanto con las ciudades de los alrededores de Laos, como con Vietnam. Puedes llegar desde Hanoi con un nightbus que te costará entre 26 y 30 horas por un precio de 37€. Son muchas horas, pero por lo menos el autobús es muy cómodo, así que puedes aprovechar para leer y descansar. Luang Prabang tiene dos estaciones de buses, la del norte y la del sur. Dependiendo de la dirección de tu próximo destino, tendrás que ir a una u otra. A continuación te contaremos los lugares imprescindibles que ver en Luang Prabang, Nong Khiaw y Muang Ngoy, es decir, los destinos de Laos del norte.
Esta preciosa ciudad con edificios de estilo colonial se está convirtiendo en el reclamo turístico del país. Es una ciudad bonita con gran cantidad de templos a mansalva. Además, está dividida por el Río Mekong y cuenta con gran cantidad de restaurantes y bares perfectos para disfrutar de bonitas vistas sobre el río. A continuación te hablaremos de todas las actividades que ver en Luang Prabang.
Además de caminar por las calles, que son preciosas y llenas de encanto, o visitar algunos de sus 33 templos, hay varias actividades que no puedes dejar escapar en Luang Prabang. Lo de ver templos en el Sudeste Asiático al final puede perder un poco la gracia, son todos bonitos y algunos te sorprenden más por el entorno que por su belleza explícita. De todas las ciudades que ver en Laos, Luang Prabang se ha convertido en una de las más populares, ya que el norte del país recibe más turismo que el sur.
Hay varios puentes de madera de pago que ver en Luang Prabang para pasar a la otra isla para ver el atardecer. Sin embargo, encontrarás este puente de hierro gratis que es, tanto peatonal como para vehículos y da auténtico vértigo.
Todos los días entre las 5:30-6:30 de la mañana hay una procesión de monjes que recoge las ofrendas de los habitantes. Es un evento muy popular que ver en Luang Prabang en el que llama la atención la gran cantidad de monjes y el colorido que inunda las calles.
Tiene un aire muy místico y se caracteriza por el enorme respeto que se siente hacia los monjes. Mientras caminamos por Luang Prabang encontramos muchas señales explicativas acerca de cómo comportarse durante la peregrinación del “Alms Giving” que se podrían resumi así:
Si eres un amante de la naturaleza y los trekkings no te pierdas Tad Kuang Si, las cascadas más bonitas que ver en Luang Prabang. Esta maravilla consta de una bañera de agua de color azul turquesa que no es cosa de filtros de Photoshop. Además, cuenta con un área de recuperación de osos, por lo que el dinero de la entrada también queda invertido en una buena causa. Es importante que llegues hasta arriba del todo porque en la parte superior de la cascada hay otra zona muy bonita donde también te puedes bañar. Simplemente has de seguir subiendo por uno de los lados de la cascada más grande y bajar por el otro.
Se encuentra a unos 32 Km del centro de Luang Prabang, por lo que es recomendable alquilar moto o coger transporte. Hay transporte a todas horas, intentarán pararte por la calle para que te montes y te pedirán una cifra desorbitada. No obstante, lo mejor es que lo acuerdes en el mismo sitio donde te alojes. El precio del transporte debería ser unos 40.000 KIP ida y vuelta.
A nosotros se nos fue bastante la pinza y alquilamos bicicletas por 20.000 KIP cada una. Nos vinimos muy arriba, porque hay un par de tramos de pendiente considerable, el resto son subidas y bajadas no excesivamente pronunciadas. Aún así llegamos hasta nuestro destino, bastante cansados, pero llegamos. Menos mal que a la vuelta nos recogió una familia que iba en una “pickup” justo antes de empezar el peor tramo de subida. Finalmente hicimos unos 50 Km en total, que no está nada mal.
Precio: 20.000 KIP
Parking moto: 2.000 KIP
Horario: 8:00-17:00
Consejo: Intenta llegar a primera hora de la mañana, después se abarrota de gente.
Muchos turistas se dejan de ver esta cascada porque ni siquiera se han enterado de que existe. Gracias a un capricho del destino conocimos a una brasileña que nos recomendó esta cascada. De hecho, para llegar hay que hacer una buena andada de 20 Km hasta un ferry que te transporta por 20.000 KIP (Ida y vuelta).
Las cascadas de Tad Sae son el lugar más tranquilo que ver en Luang Prabang, ya que podrás bañarte totalmente solo, a diferencia de Kuang Si que están muy masificadas. También podrás bañarte con los elefantes y jugar a esquivar las cacas que echan al agua sin avisar (son del tamaño de un tronco de árbol). Si te animas a explorar cataratas arriba, encontrarás un trekking circular muy bonito y solitario entre la jungla que te llevará también a la 3º poza de agua.
Nosotros dormimos en el Sysomphone G.H., un guesthouse que se encuentra en pleno centro, pero ligeramente apartado de la carretera principal y los ruidos. Son habitaciones dobles con baño compartido y desayuno incluido por 80.000 kip la noche (8€). El desayuno es rico y variado y te incluye un zumo de frutas naturales a elegir. También, tienes café y té gratis a libre disposición.
Luang Prabang no es sólo una ciudad colonial llena de cascadas y paisajes sino que tiene una gran vida nocturna. Dentro de la ciudad hay lugares para turistas, pero si te alejas encontrarás fiesta de verdad en lugares donde sale la gente local.
Increíble. Conocimos a un chaval muy majo, Santi, que ofrecía tours turísticos y aprovechamos para preguntarle por la fiesta de la gente local, bares, restaurantes…queríamos saber cómo huir de los sitios turísticos. Cuando llegamos a la parte de la “fiesta” se mostró muy emocionado, tanto que le pedimos el número de teléfono para quedar a tomar unas cervezas. Nos habló de un restaurante-club que se llena de gente local TODOS los días.
Está un poco alejado del centro, concretamente a unos 4 Km que nosotros recorrimos andando, por supuesto. Al llegar nos quedamos impresionados de la cantidad de gente que había, no cabía un alma, y todas las mesas estaban llenas. Si, cada grupo tiene su propia mesa, cosa que no nos emociona, pero así funcionan. Fuimos los primeros extranjeros en llegar a la fiesta esa noche, por lo que todo el mundo nos señalaba y quería brindar o hacerse fotos con nosotros. Como si fuéramos famosos. Y nuestro amigo nuevo laosiano, Santi, estaba encantado porque todo el mundo se acercaba a invitarnos a cosas.
En este sitio hay conciertos de música en directo y también un DJ que pone música electrónica al estilo laosiano. La gente es muy maja y el ambiente es muy bueno. La gente en Laos es bastante más fiestera que en Vietnam, eso seguro.
Nosotros nos sentimos totalmente arropados por la gente y muy seguros haciendo los trayectos de ida y vuelta a pie durante la noche.
Quedamos otra vez con nuestro nuevo amiguín Santi y nos llevo a lo que viene a ser “El jarras” de los locales de Luang Prabang. El Ban Khoy es un macro restaurante alcohólico lleno de botellas de cerveza y adolescentes golfos que tiene el mismo ambiente los 7 días de la semana. Se encuentra cera de la Bolera. La oferta es inigualable: 6 botellas de 0’7 litros + 1 cubitera de hielo por 5€. Conocimos al hermano y amigos de Santi, aunque no hablaban inglés. Aquí en Laos no enfrían la bebida así que cometen el sacrilegio de echar cubitos a las jarras de cerveza. Sí, cubitos.Nos fuimos entonando y sacamos nuestra botella del súper de whiskey chino de 56°. Nada podía salir mal…
Y llegamos a la discoteca Dao fha en busca de techno y no nos defraudó. Otra vez encontramos esa máquina asiática que no te deja ni un momento sin botar y te vuelve loco. Estos laosianos saben mucho más de fiesta que los occidentales, no cabe duda. Vas a los bares de turistas en el centro y te encuentras a todos sentados con cara de casados escuchando la misma música.
Bueno, pues bailamos dándolo todo como de costumbre y en seguida se nos empezaron a acercar a nuestra zona los más raros y divertidos de la fiesta. En este caso fueron una pareja de coreanos del sur con muchas ganas de bailar. Ella era todo paz, pero él era todo un personaje. Llevaba lo que parecían ser unos cascos de música alrededor del cuello, pero en realidad eran dos ventiladores circulares apuntándole directamente a la cara. El tío debía de tener bastante TOC, porque a parte de la ventilación, no paraba de secarse la cara con servilletas y dejar los papelitos por toda la mesa y el suelo. De hecho, cuando cerró la discoteca a las2am y echaron las luces dijimos: “¡Pero vaya barrizal hay aquí!”.
Este coreano guardaba muchos más secretos que nos fue desvelando a lo largo de la noche como: ” El baile de la sobaca”. Le gustaba alzar el brazo, taparselo con la mano y olerse con cara desagradable. Además, le gustaba entrenar al equipo a este baile. Nosotros, en revancha, le enseñamos “El baile de la toalla mojada”. Como no, le encanto. Posiblemente a día de hoy tengamos fieles en Corea que practiquen este privilegiado baile de pasarse la toalla mojada ficticia entre las piernas de uno mismo y el contrincante.
Pero falta de comentar nuestro momento de más orgullo de la noche, después de que todos los más mutantes se hubieran acercado a nuestra zona para deleitarnos con sus bailes. No se si vieron los camareros que empezabamos a bajr el ritmo dr baile a un 80%, que nos sacaron una botella de 1 litro gratis, para que no cesara aquello.
Es el lugar ideal si quieres conocer extranjeros, ya que la dueña es encantadora y está de charla con todo el mundo, por lo que es muy fácil acabar en una conversación con cualquiera de los presentes. Definitivamente harán que te sientas como en casa.
Nosotros somos partidarios siempre de relacionarnos con la gente local. No obstante, hay que conocerlo todo para poder criticarlo. Nuestro paso por este pub fue muy enriquecedor, puesto que conversamos con una pareja que lleva 15 años viajando y escribiendo acerca de sus viajes, compartimos aventuras y desventuras, así como multitud de consejos.
El único “pero” de este sitio son los precios, ya que sólo disponen de bebidas espirituosas y un par de cervezas, pero básicamente licores que van a 4-5 €, algo que se escapaba de nuestro presupuesto.
Horario: 20:00-00:00. Abren 5 noches a la semana sin especificar cuáles. Aproximadamente 250 días al años. Al menos eso es lo que cuenta en su WEB la dueña.
Ubicación: Ban Xieng Mouane 51/4, Luang Prabang 0600, Laos
Este sitio es el más famoso entre los turistas porque desprende calma y serenidad. Este sitio ofrece una combinación de actividades bastante curiosas, ya que puedes encontrar desde clases de yoga matutinas hasta charlas en inglés, pasando por música electrónica por la noche o una pista de volleyball frente al Río Mekong. Si acudes durante el día encontrarás a la gente tirada por cojines tomando café y escuchando música chill out.
Los precios son algo elevados, aunque puedes tomarte una cerveza BeerLao sin que te claven un puñal. Además, tienen todos los tamaños habidos y por haber, desde una simple jarra hasta una torre gigante. Durante la Happy Hour se pueden tomar cervezas por 15.000 KIP.
Los laosianos se van a dormir pronto, de hecho es una de las costumbres que hay que adoptar. Vivir con el horario del sol.
No obstante, el día que quieras salir de fiesta en Luang Prabang tienes que preguntar por Bowling Alley. Es el único sitio en el que sirven licores después de las 23-23:30h.
Si buscas un lugar tranquilo y barato donde disfrutar de unos días de trekkig por la naturaleza puedes desplazarte a este pequeño pueblo. Se llega desde Luang Prabang en un autobús que tarda 3-4h. Desde allí puedes ir en barco hasta Muang Ngoy pero, si te quieres quedar, lo más destacado es el trekking de Nang None con sus impresionantes vistas panorámicas.
Desde Luang Prabang puedes hacer numerosas excursiones en autobús. Casi todo el mundo va a Nong Khiaw, por lo que decidimos ir a Muang Ngoy en su lugar. Se trata de una aldea a pie de río a la que sólo se puede acceder en barco. Por esta razón es un lugar tranquilo donde no oirás el ruido de ningún coche, puesto que no hay carreteras que lo comuniquen. Se puede coger un ferry desde Nong Khiaw a las 9:30 o a las 14:30 por el precio de 25.000 kip (2,5€). El trayecto son 2 horas de subida y 1 hora cuando vuelves.
La verdad es que esperábamos una experiencia más local en la aldea de Muang Ngoy, que íbamos a hacer vida con sus gentes, pero no fue así. Viven totalmente del turismo, pero no buscan ningún tipo de integración. A pesar de ello, no encontrarás más de 25 turistas en toda la aldea.
En Muang Ngoy se estilan los bungalows con hamacas con vistas al río y baño privado. No hace falta que reserves con booking ya que, a tu llegada en el barco, se acercarán familias para ofrecerte alojamiento. Recomendamos dormir en Nicksa’s Place por 40.000 el bungalow (4€). Son camas muy cómodas, limpios y tienen las mejores vistas de la aldea. Ademas, el restaurante es el más barato y de buena calidad.
River weed: Si quieres probar algo típico de la zona, encontrarás este plato tanto en el Nicksa’s Place como en varios restaurantes. Se trata de un snack crujiente hecho a base de finas hojas de hierba del río Mekong. Son perfectas para combinar con una cerveza fresquita, como si fueran patatas fritas.
Hay varias actividades para hacer como trekkings, cuevas, kayaks, etc…Lo mal es que has de pagar en todos sitios, así que leímos los rewies de las actividades y elegimos las mejores opciones.
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